El mito moderno de la farra monumental que adquiere contornos épicos tuvo en esta comedia una de sus variaciones más dignas. Sin concesión al buen gusto o la sutileza, la historia de tres amigos empeñados en recuperar a su compinche perdido en Las Vegas hace reír a carcajadas incluso en sus momentos más gruesos.
Como las megaparodias ochenteras de los hermanos Zucker, la cinta funciona por acumulación, no sólo de gags y frases ofensivas, sino también de color, montaje y movimiento. ¿Hay dignidad en el descalabro y la disipación? Quizás no, pero por cierto que podemos encontrar motivos para reír. ¿Qué Pasó Ayer? fue una de las grandes comedias del año, coronada por una secuencia de créditos finales digna de un Saul Bass fuera de control.
Por Daniel Villalobos
