De la docencia suele decirse que es un apostolado, pero rara vez la gente la define como un proceso en el que aparte de profesores y alumnos, implica también a directivos y apoderados; una instancia que presume el intercambio de ideas, pero que fácilmente puede convertirse en un diálogo de sordos. Esa contradicción se encuentra al centro de esta ganadora del Festival de Cannes 2008, que –para probar su punto- centra su mirada durante un años en una escuela pública francesa, su salón de clases, el patio de recreo, sus pasillos y oficinas, sin salir jamás al exterior. Protagonizada por François Bégaudeau –profesor en la vida real y autor del libro en el que se basó el filme-, Entre los muros debe ser uno de los mejores filmes realizados acerca de las frustraciones y compensaciones del enseñar. Al mismo tiempo es una gran crónica sobre los límites y el deterioro de la educación pública europea. ¿En cuál de sus facetas nos involucra más? Difícil saberlo, aunque si el mismo filme hubiera sido hecho en Chile, sería totalmente distinto (e infinitamente más dramático y pesimista, ¿no creen?).
Por Christian Ramírez
